SOCIETY

(Society)
USA, 1989. 99m. C.
D.: Brian Yuzna
I.: Billy Warlock, Connie Danese, Ben Slack, Evan Richards
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Por la fecha de producción, Society puede considerarse tanto un resumen como un punto y final de una manera de concebir el cine fantástico durante los años 80. Década marcada por la popularidad de los efectos especiales de maquillaje, los cuales se convirtieron en los auténticos protagonistas de muchos films, y de los nombres de aquellos artistas que llevaron su especialidad hacia territorios inexplorados es los cuales la pirotecnia expositiva y la sugerencia poética no estaban reñidas. Así pues, son años marcados por lo explícito, por la mostración frontal y carnal del horror (y sus consecuencias): la fisicidad del terror se imponía a la esquiva ambigüedad de lo sugerido. Inevitablemente, los 80 quedaron marcados por los remakes más violentos y salvajes vistos hasta el momento: films como La cosa, La mosca o El beso de la pantera no sólo miraban con descreimiento a sus orígenes sino que los violaban directamente, con premeditación (carne) y alevosía (sangre).
Debut en la dirección de Brian Yuzna, productor de uno de los hitos claves del cine gore de los 80 (Re-Animator), Society reelabora el esquema de La invasión de los ladrones de cuerpos desde una perspectiva teenager muy propia también de la época (El terror no tiene forma, El terror llama a su puerta). Durante la primera mitad del film, Yuzna parece un heredero de los clásicos, proponiendo un relato marcado por la ambigüedad: el joven protagonista, quien está convencido de que algo podrido se oculta bajo la aparente presencia y perfección de la clase alta, de la beautiful people, a la que él mismo pertenece, parece ser víctima de algún desorden psicológico que le distorsiona la realidad e, incluso, será tildado de paranoico en varias ocasiones. Pero finalmente, la realidad de sus sospechas se impondrá en su gráfica evidencia, en una orgía final de cuerpos succionados y carne derretida, en la cual la carne se convierte en material de arcilla con el que moldear un dantesco espectáculo en el cual la crítica social y los nombres de Lovecraft, El Bosco o Dalí se funden en un viscoso y pegajoso pedazo de carne.
Así, Yuzna (cuyo cine siempre interesa más por lo que cuenta que por la plasmación visual de sus ideas: aquí bastante descuidada) nos propone un recorrido desde lo ambiguo a lo explícito, resumen del mismo camino emprendido por el propio cine fantástico, cerrándolo, y convirtiendose en uno de los más irreverentes (por directo: la obviedad de la crítica social de Society es la auténtica transgresión del film, aunque sea por su descaro) profetas de la Nueva Carne.

genree dijo
Muy buena crítica. A mi Society me emocionó desde el primer visionado. Cualquiera puede recrearse en este mundo perverso y depravado que es society. A veces puede reflejar una sociedad conocida ¿no? Quien sabe porque motivos nos presenta esa horda de malformaciones humanas o de especímienes alienígenas parecidos a los humanos. Sin duda mi peli preferida de Yuzna con diferencia. Un saludo
14 Enero 2007 | 12:28 PM