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La Coctelera

PROYECTO ESTRAGOS

por INTELECTUALGORE

28 Julio 2006

DOMINO

(Domino)
USA, 2005. 127m. C.
D.: Tony Scott
I.: Keira Knightley, Mickey Rourke, Edgar Ramirez, Riz Abbasi

Tony Scott es un autor (y un esteta): independientemente de cual sea la historia que esté contando, él permance fiel a un estilo. A su estilo, que a estas alturas se ha convertido en marca de fábrica y que resulta inconfundible (mucho más que en el caso de su más respetado hermano Ridley). De esta manera, cuando alguien entra en una sala para ver una película de Tony Scott ya sabe lo que va a ver y por tanto nunca podrá sentirse engañado: un estilo esteticista que da más importancia a la belleza de las imágenes que a lo que éstas están contando. Así, sus film reniegan del plano secuencia y, en cambio, están llenos de imágenes aceleradas y ralentizadas (a veces, en el mismo plano), montaje rápido a base de micro-planos, predilección por los tonos rojizos, etc. Aún así, el estilo del director de Marea roja ha evolucionado. Sólamente hay que revisar su ópera prima, la excelente El ansia, para observar que se ha vuelto más radical, hasta el punto que sus últimos films en ocasiones parecen más una muestra de video-arte que cine. Sus películas son cada vez más fragmentadas y sus imágenes cada vez más abstractas, más manipuladas. ¿Cuales son los motivos de esta evolución?
El fuego de la vanganza, su anterior película, tenía como protagonista a un talentoso guardaespaldas caído en desgracia que acababa encontrando su redención en la vengativa búsqueda (suicida) de aquellos que habían secuestrado y matado a la niña a la que tenía que proteger. En los primeros minutos el protagonista incluso había intentado poner fin a su vida y sólo la suerte (o una fuerza superior) lo había impedido, como si le esperase un destino diferente: como si su misión redentora ya le estuviera asignada. Ese via crucis tormentoso y desesperado, marcado con sangre y fuego, conectaba coherentemente con el estilo desplegado por Scott para relatarlo: el ritmo sincopado y la narración entrecortada eran el reflejo de la conciencia quebrada y la ira deseperada que movía al protagonita.
Lo primero que vemos en Domino es una advertencia: "Este film está basado en hechos reales... más o menos". Efectivamente, la protagonista del último film de Tony Scott existió de verdad pero Domino está lejos de ser un biopic convencional. En un momento de la película, la Domino de Scott dice que no quiere su imagen sea dañada por la maquinaria de los media. También dice que odia el mundo pijo de Hollywood, pero no puede resistirse a que se sepa su historia. Lo que nos cuenta no es la vida de Domino Harvey sino su vida tal y como le gustaría que se conociera, como a ella misma le gustaría ver reflejada en un espejo deformante que hiperbolizara su imagen y sus actos. Domino es una fantasía cinéfila, la vida de una cazarrecompensas pasada por el filtro del espectáculo Hollywoodiense: El guión de Richard Kelly es tan enrevesado como el de cualquien thriller que se precie y tras recorrer el desierto el final se decidirá en Las Vegas, como tiene que ser.
La película empieza con Domino (una magnétiga y entregada Keira Knightley) detenida relatando los hechos que la han llevado a esa situación, contando su historia: ese enorme flash back puede ser tanto la confesión redentora de alguien que está de vuelta de todo como una enorme mentira. Domino está repleta de ralentizaciones y panos congelados, de repeticiones de imágenes y frases, de acciones que se rebobinan para volver a empezar con un desarrollo diferente. Son los recuerdos fragmentados de la protagonista. Las imágenes se agolpan y atropellan en su memoria, y así nos lo mustra Scott. Este laborioso trabajo de montaje nos da a entender que hay algo de artificiono en esta historia, como si fuera un guión construido por la propia Domino: la realidad es una nota a pie de página, oculta los planos de una historia que convierte a los protagonistas en leyendas..
Película sobre la posibilidad de elegir nuestro propio destino independientemente de nuestro origen, de la familia adoptiva (y disfuncional) como auténticos lazos de sangre, Domino es un trip (en ocasiones literalmente: el polvo en el desierto), un chute de adrenalina, de emociones fuertes, tan salvaje como divertido y que culmina, como buen espectáculo de Hollywood, en final feliz. Un final feliz que la auténtica Domino Harvey no pudo tener, llevada al más allá por una sobredosis poco antes de que se finalizara el rodaje del film. Un final poco heróico, sin que pudiera verse convertida en un personaje romántico y mitológico que, al menos en la pantalla, puede agarrar y dominar su vida.

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3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Stan

Stan dijo

Totalmente de acuerdo. Empezaba a estar cansado de leer críticas negativas de Tony Scott en general y de Domino en particular. Parece que está de moda decir que es un mal director y que desde Marea Roja no hace nada a derechas, siempre bajo la sombra (cada vez más pequeña la verdad) de su hermanísimo. Bueno, no estamos solos eh?

28 Julio 2006 | 04:11 PM

Andrea

Andrea dijo

La verdad esque cuando fui a ver la pelicula pense que solo seria una pelicula mas americana pero cuando empieza te das cuenta de que esta llena de significado aparte de contar con grandes actores y actrices sobre todo Keira Knightley con las frases que dice su personaje te hace que pensar sobre la vida.Es ubna pelicula muy buena teneis que ir a verla

6 Agosto 2006 | 12:31 AM

Rubén Losada

Rubén Losada dijo

A mi me parece una gran película. Pero sólo para divertir al espectador.

13 Enero 2007 | 02:51 AM

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