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La Coctelera

PROYECTO ESTRAGOS

por INTELECTUALGORE

25 Julio 2006

LÍMITE 48 HORAS

(48 Hrs.)
USA, 1982. 96m. C.
D.: Walter Hill
I.: Nick Nolte, Eddie Murphy, Annette O'Toole, Frank McRae

Límite 48 horas comienza con un tiroteo en un desierto, casi como si fuera un western, y culmina con un enfrentamiento en un angosto y tétrico callejón inundado por el el humo que surge de los intestinos de la ciudad, en un escenario propio del cine de terror. Esta variedad demuestra hasta que punto el decorado, el espacio en el que se mueven los personajes, es importante en la película de Walter Hill. De hecho, incluso es de mayor relevancia que éstos mismos, pues tanto el policía interpretado por Nick Nolte y el ladrón con rostro de Eddie Murphy, como los criminales a quienes persiguen están condicionados por el espacio en el que se mueven y todos sus movimientos no son más que una respuesta a éste.
Límite 48 horas es un viaje circular a una jungla urbana, un laberinto de calles flanqueadas por enormes edificios de ladrillos tras cuyos muros se esconden anónimos habitantes que, o bien se refugian del crimen, o están planeando algún golpe. En este contexto hostil iluminado por luces de neón de todos los colores no hay lugar ni para la inocencia ni para las delicadezas, sólo importa la supervivencia que en muchos casos se reduce a disparar antes de que te disparen. Por eso, el film de Hill no es una película de acción de buenos contra malos, sino de malos contra muy malos. Jack Cates (el policía interpretado por Nolte) no tiene una vida precisamente ejemplar, ni personal ni profesionalmente: contínuamente se está peleando con su chica y en el cuerpo de policía se ha convertido en un lobo solitario que no se fía de sus compañeros al igual que éstos reprochan constantemente su actitud. En realidad, no se diferencia mucho de un criminal como Reggie Hammond (Murphy) y al igual que éste mantiene una constante postura de chulería, imponiendo su presencia a los demás y confiando en la habilidad de sus puños cuando las palabras ya no sean suficientes. Con todo, ambos se asemejan casi a personas pacíficas en comparación con el par de asesinos que tienen que capturar en un plazo de 48 horas, para los cuales el resto de la gente no son más que patos de feria que parecen ponerse delante suyo para saciar sus ansias de sangre.
Ese plazo en el que se mueven los protagonistas contagia al propio ritmo del film, en todo momento trepidante, sin que haya tiempo suficiente para momentos de distensión o de relajación. Los personajes se definen por sus acciones, y estas sólo tiene como objetivo hacer avanzar el film: la novia de Jack tiene que aparecer de vez en cuando para recordarnos la tensión existente en su vida y de esta manera asfixiar más su entorno de trabajo; la pareja de uno de los antiguos componentes de la banda de Hammond es secuestrada sólo para que su rescate pueda facilitar el enfrentamiento final (de hecho, una vez que se ha resuelto ella desaparecerá de la historia, sin que sepamos lo que finalmente ha sido de su vida). Todo ello aporta al film una atmósfera vagamente nihilista que envuelve a unos personajes sin vida personal (o con esta convertida en un caos), cuya existencia parece condenada a un enfrentamiento eterno, a una demostración contínua de fuerza. De esta manera, al final de Límite 48 horas, tanto para Jack como para Reggie la resolución del caso les devuelve a su desordenada (y grisácea) vida, la cual no ha evolucionado lo más mínimo. En el último plano, una panorámica les sigue mientras se diluyen entre las sombras de la ciudad, auténtica protagonista del film y en la cual todo los finales felices lo son solamente a medias.

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2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

eluyeni

eluyeni dijo

Estimado int. Celebro que haya vuelto su ritmo de producción habiutal. Y más aún que le esté dando un repaso a nuestro amigo Walter, al que añoramos mucho, especialmente en sus comienzos (le recomiendo The driver) o en algunas pinceladas de las últimas (El tiempo de los intrusos).

Efectivamente, Walter Hill es muy bueno haciendo de la ciudad un personaje omnipresente, mutable, que envuelve a los personajes pero a la vez tiene su vida propia. En The driver ya avanzaba mucho de esto, que confirma en Limite 48 horas. Es capaz incluso de hacer de unos bloques de edificios abandonados en El tiempo de los intrusos ese habitat de cemento para personajes que no son ni buenos ni malos, y que se mueven por él al ritmo trepidante de la historia de acción de turno (¿ha dirigido algo que no sea de acción?).

Un saludo y siga así :)

28 Julio 2006 | 05:06 AM

sqater

sqater dijo

Muy bien, una peli de malos contra muy malos, en la que no existe una base, todo se mueve, todo es relativo, ....

18 Abril 2007 | 06:27 AM

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