RASEN (THE SPIRAL)

(Rasen)
Japón, 1998. 97m. C.
D.: Jôji Iida
I.: Koichi Sato, Miki Nakatani, Hinako Saeki, Shingo Tsurumi
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Rasen (The Spiral) está basada en la segunda novela que Koji Suzuki, el autor de las novelas de Ringu, escribió sobre el tema y fue estrenada junto al film de Hideo Nakata en un programa doble. Por ello, en ocasiones es considerada como una secuela de The Ring (El círculo) aunque vista hoy en día, especialmente tras la propia secuela que Nakata dirigió un año después, más bien se la puede considerar un spin off: si bien la acción se retoma fielmente allí donde la dejara Nakata, la protagonista no es Reiko, sino Mai Takano (Miki Nakatani), la novia de Ryuji Takayama, que en el film anterior tenía una participación meramente testimonial. Será ella, junto al doctor Mitsuo Ando (Koichi Sato), quienes en esta ocasión se enfrenten a la maldición de Sadako en un desarrollo bien diferente del propuesto (y prácticamente institucionalizado) por Nakata en el film original.
La película comienza cuando Ando se tiene que encargar de la autopsia del cadáver de Ryuji (de nuevo interpretado por Hiroyuki Sanada), muerto en extrañas circunstancias. Esta escena resultará clave, pues en ella el espectador ya es avisado del tono del relato. Si en The Ring (El círculo) la protagonista era una periodista (lo cual alentaba su afán investigador) en esta ocasión es médico forense. Así, Rasen (The Spiral) es un film frío, casi gélido, en el que los personajes no buscan, sino que vagan; no actúan, sino que divagan. La película dirigida por Jôji Iida es un film de terror anticlimático, carente ya no sólo de golpes de efectos, sino de acción propiamente dicha. Los protagonistas no luchan contra el tiempo tratando de encontrar la manera de romper la maldición que acabará con sus vidas, sino que esperarán de manera resignada a que llegue su hora. Iida construye una puesta en escena acorde con esa frialdad, a base de planos generales en los cuales aisla a sus personajes en unos escenarios vacíos, pero utilizando los movimientos de cámara para acercarse a ellos, para arroparles en los momentos más difíciles, aquellos en los que éstos son conscientes de su condición de víctimas irracionales, golpeadas por una carambola cósmica, producto de unas fuerzas que actúan más allá de su comprensión.
La Sadako propuesta por Rasen (The Spiral) es muy diferente a la del resto de los films que conforman la saga (incluídos los remakes): alejada del espíritu sobrenatural vengador, aquí Sadako será un ser perturbadoramente físico, convertida casi en un súcubo que manipula sexualmente a sus víctimas: así, después de que Ando haya visionado la cinta maldita no recibirá ninguna llamada telefónica, sino que la propia Sadako se le aparecerá totalmente desnuda para seducirle; más adelante, poseerá a la propia Mai para poder volver a nacer carnalmente en nuestro mundo. Esta personificación tan física de Sadako contrasta con la realidad fría en la que viven los protagonistas, turbándola con la mera exhibición de sus turgentes curvas.
El final, acorde con el punto de vista científico del film, materializa lo que en la película anterior era una metáfora: la maldición de Sadako como un virus, una bacteria apocalíptica producto del aislamiento del ser humano en las sociedades post-indrustiales y que ya no necesita de las imágenes para propagarse, sino que lo hará a través del lenguaje. Con todo, los personajes admitirán su desconocimiento ante las consecuencias evolutivas que ese virus tendrá en el ser humano. Una nota de (desconcertante) ambigüedad que flota en el aire, arrastrada por el viento, mientras un hombre desesperado recobra su felicidad al recuperar lo único que le da sentido a su vida, aunque para ello se haya tenido que sacrificar a toda la humanidad.

El Vaugan dijo
Habrá que darle una oportunidad, tiene buena pinta, aunque empiezo a desconfiar de la capacidad del cine de género nipón de no fagocitrase mucho antes de haber alcanzado su techo.
enm otro orden de cosas, al paso que van cion los títulos, no creo que tarden mucho en sacar, "La Esfera", "El Cono" y "El Trapecio".
Saludos Areniles, Int, sí que es verdad que has vuelto con fuerza, joder, menuda caña le estás metiendo.
:)
22 Julio 2006 | 11:26 AM