(Toolbox Murders)
USA, 2004. 95m. C.
D.: Tobe Hooper
I.: Angela Bettis, Brent Roam, Marco Rodriguez, Rance Howard

El comienzo de La masacre de Toolbox puede considerarse un (intento de) ejercicio de estilo: no se nos cuenta nada que vaya a tener alguna consecuencia en el transcurso del relato ni, en realidad, ocurre gran cosa. Más bien se trata de escenificar, una vez más, el acoso al que una mujer joven (y sola, claro) es sometida por un enmascarado que acabará matándola. El que este suceso, como hemos comentado, no tenga ninguna relevancia posterior (nadie comentará nada acerca de la vecina desaparecida) revela mucho de las intenciones del film. En realidad, La masacre de Toolbox no es una película de terror, sino un intento de realizar un film de género. Más que un producto acabado, es un making of en el que vemos con claridad como los responsables del film se esfuerzan por colocar todos y cada uno de esos tópicos y lugares comunes que toda película de terror que se precie ha de tener.
No es extraño que el film posponga todos los créditos para el final. La masacre de Toolbox carece de identidad, de firma. La podría haber dirigido cualquiera igual que lo ha hecho Tobe Hooper, quien parece querer imponer su presencia (su "toque") en algunas secuencias (la habitación en la que se apilan unos ya decrépitos y descompuestos cadáveres), pero que sólo consigue evidenciar lo mucho que ha llovido desde los tiempos de la mítica La matanza de Texas. Nada en La masacre de Toolbox tiene mucho interés: ni un edificio cochambroso y sucio con el que se intenta dotar al film de cierta atmósfera sórdida, pero que sólo sirve para que Hooper nos lo muestre en cansinos y absurdos contrapicados; ni unos personajes que a fuerza de pretender ser excéntricos y carismáticos acaban resultando tan ridículos como carentes de cualquier interés; ni siquiera ciertas influencias del giallo, en especial los films esotéricos de Argento con ese edificio que esconde su misterio sellado por signos ocultistas, único detalle de interés pero que acaba difuminado en un film que deambula entre un (arbitrario) killer on the loose setentero y una (absurda) historia de casa encantada.