LA NUEVA PESADILLA

(Wes Craven's New Nightmare)
USA, 1994. 112m. C.
D.: Wes Craven
I.: Heather Langenkamp, Robert Englund, Miko Hughes, John Saxon
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Es posible que a la hora de resucitar un personaje (y, por tanto, una franquicia) a quien se le ha dado una (deliberada y confesada) definitiva muerte no sea necesario armar tanto ruido. Después de todo, Jason Voorhes tuvo su Viernes 13. Capítulo final cuando aún le quedaban seis entregas más que estrenar. Pero, aún así, más allá del orden crematístico por el que Freddy Krueger ha vuelto a perturbar nuestros sueños, La nueva pesadilla parece funcionar también como un ejercicio de auto-exorcismo por parte de los creadores de la primera entrega.
Desde el momento en que Heather Langenkamp (la actriz que interpretaba a Nancy en la primera y tercera entrega de la serie) aparece interpretándose a sí misma, La nueva pesadilla entra en el terreno del documental, lo cual es subrayado por una cámara al hombro que intenta captar la espontaneidad de los movimientos de la actriz. La propia Langenkamp reconoció en la presentación de la película que había sido acosada en su vida "real" por un fan que se hacía pasar por Freddy. Por tanto, el trasplantar esa angustiosa anécdota al mundo de la ficción es un intento de la actriz por superar esa situación y, en cierto modo, por distanciarse de su personaje, en particular, y de la serie en su totalidad al subrayar el carácter de esta como simulacro de ficción. Craven rodea la vida de la actriz de una serie de oscuros símbolos, casi premonitorios, que podrían ser la extereorización del miedo que atenaza en su interior (los terremotos, la enfermedad de su hijo, las llamadas) ¿Es posible que la obsesión que Heather tiene con Freddy sea la causa de la materialización física de éste en la realidad? A tenor de la mitología interna de la serie, la respuesta sería afirmativa.
El propio Craven justifica en una escena su decisión de rodar una nueva entrega de la saga que él mismo inauguró: en un arrebato de pedantería metafísica, Craven presenta a su creación como el receptáculo del Mal absoluto ("La muerte de la inocencia", Craven dixit), el cual sólo puede ser encerrado (y controlado) a través de la creación artística. De ahí la importancia de la escena en la cual Heather asiste a un programa de televisión en el cual, de improviso, irrumpe su amigo Robert Englund transformado en el viejo Freddy: vitoreado por sus fans, éste se mueve con alegría entre ellos, les saluda ("Choca esos cinco" le espeta a uno (!!)). Estamos, por tanto, ante la personificación más popular de Freddy, en la cual ha dejado de ser una presencia maligna para convertirse en un ídolo de masas (casi en una rock star). Esta banalización del Mal (por motivos comerciales) permite a la auténtica Maldad escapar de su encierro (¿Y quizás campar a sus anchas, provocando estragos y catastróficas desgracias en nuestro mundo? ¿De ahí los terremotos? Desde luego, eso explicaría el aluvión de catástrofes al que nos vemos asolado día sí y día también, en unos tiempos en los cuales el verdadero Mal está ausente de las pantallas comerciales).
Pero, a tenor del resultado final de La nueva pesadilla, el tiro le ha salido por la culata al director de Scream. Vigila quien llama: a medida que Freddy se va internando en la "realidad" y, por tanto, el film empieza a mimetizar a las entregas precedentes (sobre todo la primera "Pesadilla", de la cual en ocasiones parece un remake), el film cae en los mismos lugares comunes, con un Freddy que pronto empieza a soltar chistes y cuyos movimientos nos resultan sospechosamente familiares, hasta ser vencido en el típico (y tópico) final lleno de pirotecnia y efectos especiales. Así, La nueva pesadilla resulta un film completamente fallido, pues al banalizar, una vez más, el concepto del Mal, éste, de nuevo, vuelve a quedar libre. Está claro que nunca podremos dormir con total tranquilidad.

genree dijo
La apuesta era arriesgada y la cagaron de lleno. Empezando por ese guante de feria, el nuevo y cutre maquillaje, ni creatividad, ni ritmo, ni nada. Es la única entrega que borraba por completo.
CIAO
5 Enero 2006 | 06:15 PM