(Wishmaster)
USA, 1997. 90m. C.
D.: Robert Kurtzman
I.: Tammy Lauren, Andrew Divoff, Robert Englund, Chris Lemmon
Durante los años 60 se puso de moda en el panorama musical la creación de lo que se denominó como "supergrupos", bandas compuestas por talentos surgidos de otras bandas y cuya unión en un mismo grupo hacía prever, lógicamente, una producción musical de altura casi estratosférica. Blind Faith (compuesto por Eric Clapton y Ginger Baker -Cream-, Steve Winwood -Traffic-, y Rick Grech -Family-) y Crosby, Stills & Nash (formada por los antiguos miembros de The Byrds, Buffalo Springfield y Hollies) son los ejemplos más populares, pero también los más reveladores: por norma general, los supergrupos tenían una corta vida, posiblemente por la imposibilidad de contener (y armonizar) las grandes personalidades que los formaban: Blind Faith se separó tras su exitoso primer álbum del mismo nombre, y los miembros de Crosby, Stills & Nash publicarian un álbum con Neil Young, Deja Vu, para, a comienzos de los 70, dirigir sus respectivas carreras en solitario.
Wishmaster puede verse como la representación cinematográfica moderna del concepto de los supergrupos, pues en su equipo técnico se encuentran reconocibles nombres para el aficionado al cine de terror (en su vertiente B): producida por Wes Craven (director de Pesadilla en Elm Street y Scream. Vigila quien llama, entre otras), dirigida por Robert Kurtzman (de la K.N.B. EFX Group, la empresa de efectos de maquillaje más importante de los 90 y, lógicamente, encargada de los efectos especiales de Wishmaster), escrita por Peter Atkins (guionista de Hellbound: Hellraiser II); y la banda sonora está compuesta por Harry Manfredini (el compositor de la saga de Viernes 13). En el reparto podemos encontrarnos en roles de mayor o menor protagonismo (algunos, simplemente cameos) a nombres como Robert Englund (Freddy Krueger en Pesadilla en Elm Street), Kane Hodder (Jason Vorhees a partir de Viernes 13 VII), Tony Todd (Candyman), Ted Raimi (hermano de Sam y presencia habitual en sus films) o Reggie Bannister y Angus Scrimm (ambos de la saga Phantasma, el segundo oficiando de narrador). Pero la conjunción de todos estos "talentos" no promete la creación de ningún clásico del género, más bien parece una reunión de amigos dispuestos a pasárselo bien y, de paso, ganar algo de dinero.
La existencia de Wishmaster es paradójica: por un lado, su lista de ilustres nombres del género está dirigida al aficionado más encallecido del cine de terror, pero muy dificilmente éste pueda disfrutar de un producto de sonrojante ingenuidad. En ocasiones recopilatorio de los momentos estelares del cine de terror postmoderno (es decir, el surgido de la década de los 80) y en su mayor parte catálogo de competentes efectos gore tan sangrientos y excesivos como faltos de originalidad, Wishmaster tiene como principal objetivo el recuperar el espíritu pulp y de Serie B para conseguir hacerse un hueco en la memoria del aficionado al género, y para ello, no se corta un pelo en regodearse en los más trillados tópicos: desde la utilización reduccionista de cierta idea de folclore universal (aquí el Djinn, figura surgida de la religión islámica, presencia habitual de cuentos y leyendas, y representada en occidente por la figura del genio atrapado cuya liberación concede tres deseos) hasta un ineficaz (por simplista) discurso social (muy propio de Craven), todo en Wishmaster resulta mecánico y, por tanto, previsible: el trauma de la protagonista, la rebuscada forma con la que el Djinn elimina a sus víctimas, la fiesta final que proporciona un apoteósico (y hemoglobínico) climax en forma de matanza indiscriminada, por no hablar de los tramposos juegos de manipulación que utiliza el maligno genio para engañar a sus víctimas. Todo ello puesto en imágenes de manera torpe (en ocasiones, incluso irritante) por su director, quien, desde luego, se le da mejor dar vida a escalofriantes criaturas y desmembrar figurantes que contar una historia de manera coherente (o, al menos, visualmente atractiva).
No cabe duda de que Wishmaster utiliza como modelo en el cual reflejarse la figura de Freddy Krueger (el Djinn no deja de ser una variante de éste, mucho menos atractiva), pero sin olvidar otros referentes, como Hellraiser. Los que traen el infierno, de la cual no sólo toma prestadas algunas ideas argumentales (el Djinn promete poder a sus víctimas, pero sólo les traerá sufrimiento, al igual que los cenobitas prometían placer) sino, incluso, escenas enteras (cuando la protagonista es encerrada en el interior del ópalo y es perseguida por una viscosa y mosntruosa criatura; por otro lado, la escena final, con el Djinn haciendo estragos en la fiesta ofrecida por Englund recuerda a la masacre perpetrada por Pinhead en la discoteca de Hellraiser III. Infierno en la Tierra).
Hasta el momento, Wishmaster ha producido tres secuelas. Lo cual lleva a pensar que el Djinn, al final, sí consiguó sus objetivos: en cierto modo, al igual que éste hace con sus ingenuas víctimas, Wishmaster ofrece mucho al espectador para, después, tergiversar sus deseos.

Nosotros la tenemos en el grupo de "películas que nunca vimos" entre las que se encuentra también Campo de batalla la Tierra..........
En la segunda ya no volvimos a caer y ni siquiera sabía que había una tercera...
imdb dice que incluso hay una cuarta!
Sabemos que te tomas muy en serio la bitácora y que comentas muchas películas, pero, de verdad, no hace falta que veas toda la saga, se supone que la primera es la mejor...
Éstas si que son pelis de miedo...
Nunca dejarán de sorprenderme vuestros comentarios: ¡una vez más ha vuelto a pasar! Al igual q con 'Saw' o 'El efecto mariposa' realizo una reseña negativa de una peli de la que, hasta ahora, sólo he escuchado buenas críticas y resulta q tiene varios detractores (al menos, uno más).
No tengo mucho interés en ver las secuelas, pero tarde o temprano caerá alguna.
Por cierto, si reseño muchas pelis no es porque me tome muy en serio el blog, sino porque, con o sin blog, veo muchas pelis.
Un saludo.
La primera parte se puede aceptar... pero el resto de saga ya es decepcionante... nunca me he interesado de esta absurda saga de "Whismaster".
Creo que Wes Creven quiso imitar a su pasado Freddy Krueger con este demonio... pero nada de éxito...
El único trabajo bueno de WES CRAVEN es sin duda "Pesadilla en Elm Street", y no esta mal la 1ª de "Scream" o las dos partes "Las Colinas Tienen Ojos"....
Una auténtica mierda que no sé como tuvo secuelas