ESPECIAL LOS ZOMBIES QUE VINIERON DE PITTSBURGH BONUS: AMANECER DE LOS MUERTOS

(Dawn of the Dead)
USA, 2004. 109m. C.
D.: Zack Snyder
I.: Sarah Polley, Ving Rhames, Jake Weber, Mekhi Phifer
La secuencia pre-créditos de este excelente remake oficial de Zombi parece decirnos, al menos, dos cosas: uno, que el apocalipsis puede comenzar sin que nos demos cuenta, camuflándose entre el caos cotidiano; y dos, que el terror doméstico puede ser el paso anterior al horror universal. Amanecer de los muertos parece mirar de reojo a toda la trilogía romeriana(aún no se había estrenado la cuarta entrega, La tierra de los muertos vivientes, consecuencia, por otro lado, del éxito del film tratado en estas líneas). Antes de encerrar al grupo de protagonistas en el centro comercial, el director re-hace el final de La noche de los muertos vivientes, utilizando la figura de una niña como el germen cancerígeno de la institución familiar. Por otro lado, la relación que se establece entre los supervivientes remite a El día de los muertos: la convivencia se mantiene bajo grupos de presión.
Es posible que pueda parecer extraño, pero Amanecer de los muertos es más pesimista que el film dirigido por Romero en 1978. Extraño, pero no carente de lógica. Éste es el Zombi de los años 90 (y del milenio). Es el Zombi de las relaciones cínicas y artificiales. El de Gran Hermano e Internet. Ya no es necesario que irrumpa una fuerza del exterior para derruir el pequeño microcosmos del bienestar trabajado por los supervivientes: aislar a un grupo formado por miembros de diferente sexo, etnia o entorno social y obligarles a convivir, a relacionarse, dará como resultado que se tiren los trastos a la cabeza a la primera de cambio. Así, no es extraño que Kenneth, el sempiterno héroe negro romeriano, se encuentre más cerca del armero aislado en la azotea de su tienda y con quien mantiene charlas utilizando mensajes escritos en pizarras que resultan una versión arcaica de las conversaciones por messenger de Internet, que con los supervivientes que tiene a su alrededor. Pero es quizás el personaje de la embarazada el que marque mejor las distancias con la primera versión: si Romero imprimía carácter al personaje femenino, haciéndole imponerse a sus comparsas masculinos, y aprendía a defenderse, es posible que para adiestrar posteriormente a su futuro hijo, una luz de esperanza de una nueva generación (lo cual la convertiría en un antepasado de la Sarah Connor de Terminator 2: El Juicio final), en la versión 2004, el verbo de Romero se hace carne: están aquí para sustituirnos.
El debutante Zack Snyder procede de la publicidad y eso se nota, en Amanecer de los muertos parece un alumno aventajado de David Fincher, dirigiendo de manera tan estilizada como deslumbrante técnicamente, tan atento a los protagonistas como al escenario en el que están integrados. Con todo, el film tiene una estructura clásica, dividido en tres partes, diferenciadas por la puesta en escena: la primera, en la cual los personajes se adaptan a su nuevo entorno y se van concienciando de la situación, visualmente muy estilizada, con un ritmo sosegado pero tenso, fotografiando cada escenario como si fuese una trampa mortal; en la segunda, los protagonistas ya se han adaptado y han tomado el mando de la situación, resulta más colorista y dinámica, aportando irónicos detalles splatterpunk (el tiro al blanco de celebridades-zombi), pero también incluye los momentos más terroríficos (el parto) o dramáticos (el padre infectado despidiendose de su hija), muestras de un horror que siempre está presente, aunque se aparte la vista; la última parte es un largo pasaje de acción, con la cámara en contínuo movimiento y uso del montaje corto que parece un remake-zombi de Aliens. El regreso, pero que capta el caos en el que se mueven los protagonistas en su intento de huida.
El final va un paso más allá de Romero. Si en El día de los muertos se proponía la solución de huir a una isla desierta, y en La tierra de los muertos vivientes se apunta la posibilidad de que el contagio sólo se haya producido en los Estados Unidos, en Amanecer de los muertos no hay lugar al que huir: escapar del Planeta Romero para aterrizar en Mondo Fulci no es la mejor de las opciones.

sinsangre dijo
Dejando de lado a Romero, me parece la apuesta más acertada a éste mundo de los muertos que he visto.
Muchos detalles me parecieron impresionantes, desde la reacción del marido al principio de la película corriendo detrás de Sarah Polley hasta que se desvía a por una nueva víctima, hasta ese final inesperado pero lógico que la mayor parte de la gente en el cine se perdió.
Un acierto la velocidad de los zombies, que ya se intuía en 28 días después pero que no acabó de cuajar del todo (aunque por otro lado no eran zombies).
Muy divertida, si señor.
15 Octubre 2005 | 01:10 PM