NURSE SHERRI

(Nurse Sherri)
USA, 1978. 88m. C.
D.: Al Adamson
I.: Geoffrey Land, Jill Jacobson, Marilyn Joi, Mary Kay Pass
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Cuando Michael J. Weldon creó con su mítico fanzine "Psychotronic Video Magazine" el término "psicotrónico", posiblemente no preveía que estaba aportando a la terminología del fandom uno de sus términos más polémicos e indescriptibles. Podríamos definir como psicotrónica toda aquella película construida a base de explotar los éxitos del cine comercial, radicalizando y exagerándolos hasta llevarlos al mismísimo terreno de lo ridículo, pero sublimándolos a través de una mirada ingenuamente camp. O algo así. Posiblemente, un ejemplo nos ayude a concretar la definición: Nurse Sherri, del mítico y finado Al Adamson.
Nurse Sherri, a un nivel general es una exploitation del tremendo éxito de El exorcista, presentándonos a una enfermera poseída por el espíritu de un líder de una secta esotérico-satánica, fallecido durante una operación realizada en contra de su voluntad (y de sus creencias). Ahora, utilizará el cuerpo de la enfermera Sherri para vengarse. Con este punto de partida, podemos detenernos en dos ideas, una sociológico-conceptual y otra ambiental-genérica: el motivo de una posesión cuyo escenario es un hospital introduce en el film una serie de apuntes sobre el enfrentamiento entre creencias sobrenaturales/espirituales y racionalismo científico: la pobre enfermera acabará con sus huesos en un manicomio a pesar de haber sido liberada del espíritu maligno.
Por otro lado, al transcurrir los hechos en un hospital, se dota al film de una cierta ambientación fetichista, con las enfermeras relacionándose sentimentalmente con sus pacientes, a medio camino entre el sexploitation y el blaxploitation (Adamson se cuida de vestir a sus protagonistas femeninas con ajustados uniformes que marquen sus turgentes curvas).
Visualmente, Nurse Sherri parece un producto más propio de la década pasada. Con un desarrollo que combina el psycho-thriller con la venganza sobrenatural, tan absurdo como despreocupado por la coherencia de lo narrado, Adamson llega a incluir una larga (y polvorienta) persecución automovilística sin que venga mucho a cuento, tratando de dar cierto empaque espectacular al film. Para terminar, destaquemos dos escenas que me parecen especialmente significativas para entender la película: la escena en la cual el espíritu posee a Sherri (una versión softcore y psicodélica de El ente) y el final (con un desarrollo de suspense hitchcockiano con ciertos apuntes granguiñolescos). Sin duda, un producto tan ingenuo como simpático, en el que la suma de todos sus defectos da como resultado un film de muy agradable visionado para el cinéfago con sentido del humor.

Intelectualgore dijo
NOTA: parece que una norma imprescindible para ser considerado un film de terror de culto (subterráneo) es tener en el mercado varias versiones, cada una con un título diferente. "Nurse Sherri" no es una excepción. Atención a la retahíla de títulos: Beyond the Living; Black Voodoo; Hands of Death; Hospital of Terror (USA); Killer's Curse; Terror Hospital; The Possession of Nurse Sherri (USA) (título de la edición doméstica como demuestra el cártel elegido para ilustrar la reseña).
13 Octubre 2005 | 01:27 AM