(Land of the Dead)
USA, 2005. 97m. C.
D.: George A. Romero
I.: Simon Baker, John Leguizamo, Dennis Hopper, Asia Argento
George A. Romero invirtió 17 años para que los muertos vivientes se apoderaran del mundo. Pero, sobre todo, para darle la oportunidad al hombre de afrontar y superar la situación. Pero mientras que los zombis crecían en número, sustituyendo a los vivos de sus puestos, éstos se obsesionaban en reconstruir sus vidas como si no pasara nada, creando simulacros de bienestar, los cuales estaban condenados a sucumbir. Así, los protagonistas de El día de los muertos daban por perdidas sus ciudades y se veían desterrado al subsuelo.
La visión de Romero del ser humano no podía ser más pesimista: ante el caos, mostraban la cara del egoismo, ignorantes de participar en un apocalipsis creado por ellos mismos. Pero no todos. Romero destinaba las (escasas) virtudes del ser humano a sus protagonistas negros, lúcidos ante el horror, valientes ante el peligro y solidarios cuando era necesario. El hecho de que, en esta ocasión, el héroe negro romeriano sea un zombi demuestra claramente hacia quienes dirige sus simpatías el director. Tras dedicarles tres película y llegar a la conclusión de que los vivos acaban siempre lanzándose hacia las garras de sus enemigos como lemmings ante un precipicio, Romero le pasa el relevo a los zombis, quienes parecen seguir el patrón genético de Bub, el zombi que despertaba su conciencia humana en El día de los muertos para un solo objetivo: la venganza y el asesinato.
El hombre ha recontruido su mundo en un microcosmo que encierra en miniatura una sociedad clasista en la cual los ricos y poderosos viven en un perpetuo centro comercial donde comprar sus regalos de Navidad o ser servidos en lujosas mesas. Un mundo exclusivo del cual está apartada la clase inferior, encerrados en guetos, alimentándose de las sobras. A los zombis se les ha dejado un mundo en ruinas, perpetuamente ensombrecido donde, poco a poco, van recuperando los puestos que ocupaban en vida. Éstos definitivamente se han convertido en un paisaje de fondo y no en un peligro. Como patos de feria, son fáciles de cazar e incluso pueden ser usados como estimulante entretenimiento para las masas.
En este contexto no se ha perdido la violencia entre los seres humanos, quienes se enfrentan entre ellos con sus poderosas armas como si estuvieran protagonizando un vídeo-juego, rodeados de un entorno desconocido, virtual. Los zombis utilizan las armas como el símbolo de la revolución, y sus mordiscos y desmembramientos les recuerda a los seres humanos que no pueden escapar de un peligro que es su sombra.
En este sentido, el zombi romeriano es una fuerza de la naturaleza que no hace distinciones de clase. Tanto el magnate cínico y enriquecido como el pedigüeño que se calienta con la hoguera prendida en un cubo de basura son sólo un revoltijo de vísceras, huesos y sangre recubiertos de carne.
Sin duda la entrega más lúdica y trepidante, La tierra de los muertos vivientes esconde bajo su envoltorio de película de acción un mensaje desolador: ya no hay sitio para el ser humano. Por mucho que éste intente negar la presencia del zombi con enormes y lujosas (pero frágiles )torres, e intente pararlos con alambradas que delimiten inexistentes fronteras de clases, éstos, los zombis, encontrarán la manera de sortear las dificultades y adaptarse a su entorno: esto es, evolucionar.

Ah! ¿Fuiste al cine? :D
A ver si la consigo por red piratilla y dejo un coment. Estoy deseando verla.
Un saludo zombi!
Espero que pueda visualizarla lo antes posible y deje reflejada su opinión. Me da que ésta será la entrega más polémica. Por cierto, ¿se ha visto las anteriores entregas? Bueno, la original sí sé que la ha visto por su comentario.
Uno hace los esfuerzos que sean necesarios por no dejar fisuras en sus Especiales ;p
Este zombi también ha evolucionado y por tanto le devuelve el saludo.
La edad me permitió ver esta entrega de una forma más crítica, en busca menos del gore y más de la mala leche del director.
Me encantó la sociabilización de los zombies (la secuencia del zombie ardiendo me parece magnífica), y lo que no de las torres me resultaron de los más cotidiano. Es una pena que todo continue siendo una metáfora de la realidad. A veces, uno prefiere disfrutar de los fuegos artificiales.
¡Grandes spoilers!
A mi esta peli me ha parecido que hay que verla, pero me ha dejado un poco descolocado. Me parece perfecto que los zombis piensen (han empezado a usar herramientas y no porque la tenían en la mano por casualidad), se comuniquen (con unos elegantes gruñidos), tengan su propia jerarquía de mando (pueden dejar de jamar si el jefe lo ordena), tengan sentimientos de piedad (entre ellos) y que quieran vengarse del trato que reciben de los humanos. No voy a pararme a pensar si es lógico que sigan existiendo y no se deterioren, cuando parece que hace años que no comen nada.
Lo que continúa siendo cierto es que siguen queriendo quitarnos del bonito lugar que ocupamos en la pirámide alimentaria, siguen comiendo humanos y, por tanto, están mejor muertos del todo, porque no creo que se avengan a razones. Por lo que me jodió especialmente el final, en el que el enterado ese dice: “vamos a dejarles, que solo buscan un lugar donde vivir”. A no ser que quieras hacer una putada al siguiente humano que pase por ahí, esa actitud es de una estupidez suprema, sobre todo si tienes el camión lleno de misiles y munición.
Esto me recuerda algo que me pasó en una sesión cf con tres pelis que vi en el cine hace mucho tiempo, era una del planeta de los simios, en la que los simios (que estaban muy puteados) se rebelan contra los humanos. El cine en masa (casi todos éramos adolescentes) aplaudiendo la valiente y liberadora rebelión simiesca y yo pensando “esta gente es idiota, aplaudiendo a unos monos que están matando humanos alegremente y después se van a portar como unos cabrones peores que nosotros”.
En fin, que menos mal que solo es una película…
PD. Muy buenas las escenas del bar con el “componente lúdico”, esa parte es especialmente creíble. Perdón por la chapa.
SINSANGRE: dos grandes virtudes de esta película: 1)Romero consigue lo imposible: que en pleno S.XXI el gore tenga sentido, aportando líneas de lectura al film más allá del impacto visual. 2) dentro de 10 años esta película reflejará mejor la situación político-mundial del momento de su estreno que cualquier libro de historia.
Pienso sinceramente que el paso del tiempo pondrá a "La tierra de los muertos vivientes" a la altura de sus hermanas.
ENGELSON: yo sí comprendo la actitud del protagonista. Sabe que el zombi es una amenaza que no se puede parar. El dispararles no va a solucionar nada. Pero sobre todo, ha perdido cualquier esperanza en el hombre y se da cuenta que, en realidad, el zombi no es un enemigo, sino una especie más que intenta sobrevivir. Una especie más honesta y con más futuro que nosotros. No sólo no tiene sentido el matarlos, sino que sería injusto. Además, hay un precedente: en "El día de los muertos" es uno de los soldados quien permite la entrada de los zombis al recinto subterráneo científico-militar. Si algo deja claro Romero es de parte de quien está esta vez.
Un saludo a todos.
la peli es distraida.tampoco es k tnga un gran argumento, sigue las mismas lineas k las anteriores,100 por 100 george a.romero y mas zombis sangrientos.
Recientemente he podido ver esta pelicula y deje un comentario sobre ella aquí, en la bitácora de Pedro José Tena.
La verdad, lograis ver las peliculas de zombies desde perspectivas muy interesantes: yo apena ví una trama de acción y un intento de añadir elementos de terror a una trama en la que la lucha de clases estaba presente como elemento divisor de los humanos.
Mucho más mediocre que Amanecer de los muertos y muchos peor que Zombi y la noche de los muertos vivientes. Omero realiza una película con imaginación pero que en su esencia resulta vacua y absurda, yo creo que no se merece 4 estrellas, con dos le llegaba.