ESPECIAL PLANETA MIIKE 02: DEAD OR ALIVE 2: SANGRE YAKUZA

(Dead or Alive 2: Tôbôsha)
Japón, 2000. 97m. C.
D.: Takashi Miike
I.: Sho Aikawa, Riki Takeuchi, Kenichi Endo, Edison Chen
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La primera imagen de esta no-secuela es toda una declaración de principios por parte de Miike: la cámara realiza un movimiento horizontal, separándose del lado oscuro de la luna y encuadrando el globo terráqueo. Así, Miike parece realizar tanto un guiño directo a la primera entrega como una mirada sarcástica a esta segunda: no deja de resultar irónico realizar una continuación de un film en cuyo final se destruía el mundo. Pero la cosa no acaba aquí. La secuencia pre-créditos establecerá claramente las diferencias entre las dos partes. En ella, el director Shinya Tsukamoto (Tetsuo) escenificará un resumen de los acontecimientos vistos en Dead or Alive utilizando unos paquetes de cigarrillos. Así, este prólogo, al igual que la película en su totalidad, está cargado de tanta intensidad y violencia como el mítico arranque de la película anterior, pero escenificado en un tono de sobrio minimalismo expositivo.
Dead or Alive 2: Sangre Yakuza sin duda, desconcertará a los fans de la primera parte. Protagonizada por los mismos actores, pero en roles diferentes, sustituye la gran urbe por una isla, un entorno rural donde los protagonistas (dos asesinos a sueldo) vuelven para recordar su infancia, en un ambiente bucólico y contemplativo, en el cual el sol y el verde de los pastos sustituye a los bloques de hormigón y los paneles de neon. Pero no crea el espectador que Miike ha dejado de ser él mismo. El cóctel genérico vuelve a ser tan intenso como extremo. Precisamente, es ese ambiente idílico el que hace más poderosas las imágenes cargadas de violencia y decididamente grotesque: ejemplar, en este sentido, resulta una lujuriosa representación infantil, punteada por una masacre entre bandas, en la cual no faltan ni las decapitaciones ni la necrofília.
Pero aún con este tono luminoso y un sentido del humor surrealista y casi paródico, Dead or Alive 2: Sangre Yakuza es un film profundamente mortuorio. Los protagonistas re-viven su infancia como un acercamiento extremo a la vitalidad, sirviendoles de catarsis para una muerte que se prevee inminente. Por ello, su plan de convertirse en asesinos a sueldo con fines altruistas tiene como objetivo ganarse las alas, pero convencidos que el cielo está cerrado para ellos, esas alas representan una redención, una expiación por haber derramado tanta sagre de hombres que en un tiempo fueron niños.
Marcada por símbolos funerarios, como ese cometa que recorre el cielo y que parece marcar el tiempo del que disponen los protagonistas para llevar a cabo su plan (y que bien podría ser la onda expansiva con la que Miike finalizaba la primera parte) o esas bandadas de pájaros que acompañan a los dos protagonistas desde la primera escena representando la sombra de la muerte que les marca, condenándoles desde un principio, la película se permite la licencia de clausurar su requiem con una nota tan esperanzadora como optimista.

Chico Viejo dijo
Sin pretenderlo, he ido comentando la trilogía tal y como las fui viendo, antes la 3ª que la 2ª. Lo hice por seguirle la broma a Miike pues sabía que ninguna de las 3 tenía relación entre ellas (salvo el título y los dos protagonistas).
Mi opinión es que ésta es la más seria y compleja de la trilogía. Había momentos que me recordaba a Kitano, por su ritmo y por la nostalgia de los personajes, que se saben condenados.
Siendo injustos con Miike se podría decir que le falta lo que uno asocia a su cine: la violencia, la sangre y las escenas asqueantes. Las hay pero escasean (en mi opinión). Sin embargo, me parece genial el cambio de registro que adopta y el no dar nunca lo que esperas. ¿Querías lo mismo que en la 1? Pues te vas a llevar un buen chasco.
Aunque al final se vuelve más animada (y animal), ahí es donde le veo el defecto más grave: ¡¡no tiene el final made in miike!! Me quedé esperando que hicieran algo más. Da un golpe de efecto cuando se levantan ensangrentados y se van a por la comida, es cierto. Pero esperaba algo más. Fallo mío.
Saludos!
15 Septiembre 2005 | 11:07 PM