AVALON

(Avalon)
Japón-Polonia, 2001. 106m. C.
D.: Mamoru Oshii
I.: Malgorzata Foremniak, Wladyslaw Kowalski, Jerzy Gudejko, Dariusz Biskupski
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A finales de los 90, películas como Matrix o eXistenZ se permitieron cuestionar la realidad a través de los más elaborados artefactos de ficción. Pero sería Avalon, un film mucho menos conocido, quién llevaría estas cuestiones mucho más lejos y con resultados, a la postre, más satisfactorios.
Mamoru Oshii es el director de Ghost in the Shell. Este dato no sólo sirve para ubicar al director japonés para el aficionado. Varios son los puntos de conexión entre estos dos films. Los más evidentes, el trabajo de Kenji Kawai en la banda sonora (con otra obra extraordinaria) y la presencia de un perro que, tras su mirada triste, parece esconder todas las claves de la película en su propio material genético.
En el mundo de Avalon, los videojuegos ya no son un mero entretenimiento: se han convertido en una manera de ganarse la vida...pero también en una forma de aislamiento, de fuga de un entorno devastado(r). Dentro de "Avalon", todo es vitalidad: sus jugadores luchan por la supervivencia en una sinfonía de movimientos acelerados y congeladas posturas estilizadas. La vuelta a la realidad no puede ser más desoladora. Un entorno urbano de apariencia mucho más virtual y artificiosa que la del juego: sus habitantes parecen piezas estáticas, cuyos escasos movimientos resultan mecánicos.
Presuntamente, estamos situados en el futuro. Pero parece un futuro surgido de los escombros y de los restos del pasado. Los colores ocres y dorados de la fotografía destacan la herrumbre, dando un aspecto deliberadamente antiguo al conjunto, parejo a los ordenadores que utiliza la protagonista.
Oshii dice que cuando lo digital entra en juego, todo el cine se convierte en animé. Aplicándose el cuento, utiliza la narrativa de los video-juegos y la estética del animé, no sólo en lo concerniente a las escenas de acción, sino también en el entramado conceptual, con todas esas reflexiones metafísicas y existenciales tan dadas al medio.
A medida que avanza la acción, las capas de realidad se multiplican y la película se carga de trascendencia. En su operístico clímax final, el film hace honor al género al que pertenece: como todas las grandes obras de la ciencia-ficción, Avalon, utiliza un entorno futurista para hablar de nuestra realidad. Del aquí y del ahora.

pablito dijo
Muy bueno el blog. No conocia esta peli y soy un fan de Ghost in the Shell así que gracias por la información.
5 Septiembre 2005 | 04:17 PM