LOS HOMBRES DETRAS DEL SOL

(Hei tai yang 731)
Hong Kong, 1988. 100m. C.
D.: Tun Fei Mou
I.: Hsu Gou, Gang Wang, Andrew Yu
Al poco de comenzar este film, un bebé de tres meses es pisoteado y abandonado para que muera de frío. Los últimos planos tendrán por banda sonora el llanto de un recién nacido. No ha de verse un tránsito hacia el optimismo. De hecho, este final es la constatación de una realidad desoladora, triste y cruel.
Los hombres detrás del sol hace auténticos juegos de equilibrio entre la denuncia, la sordidez y el exhibicionismo morboso.
Situado en un cuartel japonés en el que se realizan experimentos humanos para desarrollar armas bacteriológicas durante la 2ª Guerra Mundial, el film supone una mirada parcial de un gran conjunto. Así, el cuartel y sus habitantes parecen vivir en un microcosmos, aislado de la mayor guerra de la historia del S.XX, aunque sea ésta la que le da sentido. El film desarrolla una mirada casi documental para describir las atrocidades realizadas. Pero además juega con la paradoja de internar en un edificio dedicado a la muerte a la flor y nata de la juventud nipona, quienes sufrirán un lavado de cerebro convirtiendoles en monstruos de forma humana incapaces de tratar como seres humanos a mujeres, hombres y niños.
Sin duda, el director carga las tintas en los detallados experimentos. Así, Los hombres detrás del sol puede que sólo sea un espectaculo cruento destinado a los espectadores más morbosos que tiene ínfulas de film histórico. Pero es su ajustado tratamiento cinematográfico el que hace que funcione huyendo de la demagogia fácil creando un simulacro objetivista de marcado carácter informativo.
Es difícil considerar esta película como un film gore. Las detalladas escenas participan del tono documental, frío y distanciado del resto del film, sin rastro de distanciamiento irónico o humor (o un humor oriental difícil de asimilar por el espectador occidental). Así, una escena como la disección de un niño mudo será difícil de soportar hasta para el goremaníaco más curtido.
En definitiva, Los hombres detrás del sol no deja de ser una exploitation como la saga de Ilsa, pero al contrario que ésta, no lo parece.

engelson dijo
Guardo como en oro en paño "Ilsa la loba de las SS", para dejársela a algún enemigo (no la he visto), creo que con ésta voy a hacer lo mismo.
Viendo la carátula y el 731, uno ya se imagina de que puede ir.
6 Septiembre 2005 | 08:11 PM