LA ULTIMA CENA

(The Last Supper)
USA, 1995. 92m. C.
D.: Stacy Title
I.: Cameron Diaz, Ron Eldard, Annabeth Gish, Courtney B. Vance
"Palos y piedras romperán mis huesos, pero las palabras, no podrán dañarme." Seguramente, los protagonistas de esta jugosa comedia negra independiente no estarían de acuerdo. Los protagonistas utilizan la palabra, el diálogo y la discusión para desenmascarar a sus oponentes, y así, convertirlos en víctimas.
Un grupo de jóvenes liberales pseudo-intelectuales invitan a extraños de ideas fascistas, antiprogresistas o, simplemente, conservadoras para acabar con ellos, convencidos de que así librarán al mundo de posibles futuros Hitler.
Con este satírico punto de partida, la directora Stacy Title y el guionista Dan Rosen construyen dos discursos: uno, quizás el más directo, ideológico/sociológico; y el segundo, psicológico/antropológico.
En cuanto al primero, los protagonistas se auto-sitúan en una posición superior a la de sus invitados, armados con sus convencimientos idealistas y políticamente correctos. Pero la galería de personajes a los que se enfrentan no serán sino un espejo de barraca de feria (es decir, distorsionado y exagerado) de ellos mismos, quienes acaban siendo más falsos e hipócritas en su interior que la asumida y visible (y, a la postre, honesta) monstruosidad de sus víctimas.
Pero al tiempo, el film realiza una disección del lado más oscuro que se encierra en todo ser humano. En la atracción por la violencia, el asesinato, el mal y la sensación de poder que dota (casi divino). Los cinco licenciados acaban olvidando su objetivo inicial (intentar convencer a esta "chusma" para que cambien sus ideas, estando el crimen sólo como último recurso) para desarrollar una sed por el asesinato y el exterminio, dejando de lado coartadas y excusas.
Será en el final ("la última cena"), enfrentados a un famoso polemista de derechas (un genial Ron Perlman) cuya inteligencia y (contra todo pronóstico) moderación les pondrá en evidencia y el espejo les devuelva, al fin, un reflejo nítido de la monstruosidad en que se han convertido: aquello que más odiaban.

gut dijo
Que porqueria el cine yankee! Encima con las caritas de nada de siempre.Lamentable
27 Agosto 2005 | 10:12 PM