(Possession)
Francia-Alemania, 1981. 127m. C.
D.: Andrzej Zulawski
I.: Isabelle Adjani, Sam Neill, Margit Carstensen, Heinz Bennent

Sin duda, una de las piezas más extrañas y delirantes del cine fantástico. Una tremendista y demencial mirada a las relaciones en pareja, entendidas como un combate de fondo a niveles físicos y psicológicos, una relación vampírica en la cual los amantes se desean y se agotan mutuamente, absorbiendose, utilizándose.
Con una puesta en escena en ocasiones histérica, siempre alucinada y alucinante; y unas interpretaciones histriónicas y exageradas, La posesión introduce al espectador en una atmósfera irreal y onírica, logrando una ambientación de puro cine fantástico en la cual todo es posible: incluso que Adjani tenga por amante a una criatura viscosa y tentacular nacida de las más húmedas pesadillas de H.P. Lovecraft.
Alegorías sobre el bien y el mal, sexo raro, espionaje, doppelgangers, amor loco y obsesivo son los ingredientes de un guión confuso para un film en ocasiones irritante, a veces fascinante, pero siempre poderoso. Con un final indescriptible e incomprensible, La posesión es una película extraña, sangrienta y granguiñolesca, dominada por la magnética presencia de una Isabelle Adjani más allá de la locura... y la sobreactuación.