(Sono otoko, kyobo ni tsuki)
Japón, 1989. 103m. C.
D.: Takeshi Kitano
I.: Beat Takeshi, Maiko Kawakami, Makoto Ashikawa, Shirô Sano

El debut en la dirección de Takeshi Kitano se puede decir que estaba programado por el destino. En un principio sólo protagonista, se convirtió en director al tener que abandonar la producción por problemas de fechas el inicialmente previsto Kinju Fukasaku. Violent Cop fue estrenada en nuestro país en vídeo proclamando a Kitano como "la respuesta japonesa a Clint Eastwood", en clara alusión a su célebre personaje de Harry, "el sucio". Poco comparten estos dos policias ya que incluso el uso de la fuerza en sus trabajos tiene un sentido diferente.
Si nos atenemos a la traducción literal de su título original ("Porque es un hombre violento") tendremos una mejor descripción de Azuma (un impertérrito y lacónico Kitano con el pseudónimo habitual que utiliza como actor). Azuma no es un poli violento, sino un hombre violento. Lleva la violencia en su propio código genético e incluso diría que existencial. Porque para Azuma no existe un código de honor más honesto y directo que el de la violencia. Una violencia seca y terriblemente física, tan pronto elíptica como en brutal exposición.
En Violent Cop podemos apreciar las principales constantes del cine de Kitano, algo embrionadas, pero obvias: un ritmo sobrio y lacio. kitano dilata el tiempo utilizando largos planos y despojando de cualquier tono espectacular la "acción" del film (a destacar la larga persecución de un traficante, más melancólica que trepidante) mostrada de manera seca y frontal; y un sentido del humor basado en el gag físico y mímico (keatoniano se ha dicho), en ocasiones lindante con el slapstick el cual en vez de aligerar, tensa más la atmósfera del film.
El sórdido e implacable final evidencia una visión demoledora y desoladora de la existencia en la cual Kitano no hará más que profundizar en su filmografía posterior.