(Return of the living dead part II)
USA, 1988. 86m. C.
D.: Ken Wiedrehorn
I.: James Karen, Thom Matthews, Dana Ashbrook, Marsha Dietlein

El desarrollo de la saga iniciada por El regreso de los muertos vivientes posiblemente sea uno de los más curiosos del género. Nacida como respuesta apócrifa pero autorizada de El día de los muertos de Romero, el debut de Dan O`Bannon resultó ser para sorpresa de muchos una divertida y lograda comedia gore. Tres años después apareció esta segunda entrega que exageraba aún más los elementos cómicos. Pero la mayor sorpresa vendría en los 90 con la aparición de una tercera entrega que se tituló en nuestro país Mortal Zombie y que dirigida por Brian Yuzna dio un cambio a la saga planteando una variante splatter de "Romeo y Julieta" de marcado tono trágico. Y aquí no acaba la cosa, sino que está pendiente un Return of the living dead 4. Necropolis que seguramente continúe con el tono oscuro del film de Yuzna.
Como ya he indicado, esta primera continuación ahonda en el aspecto cómico hasta el punto que abandona cualquier elemento terrorífico para centrarse en un estilo cercano a los film de Zucker y Abrahams algo que ya queda claro con el protagonismo de un niño. Así se desarrolla un humor grueso y facilón de eficacia cómica más que dudosa. Pero lo peor es un desarrollo poco imaginativo y sí muy absurdo con los protagoniscas corriendo de un lado a otro sin que nos importe mucho donde terminen o que les ocurra.
Lo único interesante es comprobar cómo la mayor parte del gore (que es mucho) no proviene de las comilonas zombi sino de los estropicios que los humanos provocan en los muertos vivientes al defenderse.
En resumen, el título español no podía estar más equivocado: la diversión es la gra ausente de la función.